En el Barrio Gótico de Barcelona, cada martes, que es cuando el servicio del Ayuntamiento pasa a recoger todos los muebles, colchones, libros, espejos y demás objetos abandonados en las aceras, un artista anónimo del barrio sale a la calle y nos deja a la vista su performance demoledora contra el arte y la sociedad.
Al anochecer, pasará el "camión de los despojos" y se llevará todos los restos del arte entre muebles y colchones usados.
Nadie en el barrio sabe quién es. Si algún día nos lo encontramos por la calle y averiguamos su identidad, le preguntaremos si nos permite revelarla en las habitaciones de la Pensión Ulises.
El suplente del cronista
7 comentarios:
Mucho más interesante que lo que se expone en las galerías del supuesto arte moderno. Por lo menos, mucho más vivo, palpitante, demoledor, antisistema, vida total.
Insurrecta
¿Y luego todo esto va a parar realmente a la basura?
Estupefacta
Así es, siempre que no se presente alguien que lo recoja y se lo lleve a casa. En el barrio creemos que casi todo va a parar al "camión de los despojos", entre las bolsas de la basura.
Vecino
Arte efímero...
Que bueno esta ese arte
lo que reconforta encontraselo
y que bueno el más o menos anonimato
Debería existir un "Museo del arte efímero callejero", sería otra manera de ver y entender el arte, una exposición anónima y colectiva.
Ah!! Y gratuita...
Esperanza
me lo encontré haciendo lo suyo
y le dí las gracias y los apausos.
- yo me desahogo,
o algo así me dijo.
que grande, el tipo
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