domingo, 29 de noviembre de 2009

DE PIRATAS, CORSARIOS Y DIGNIDADES EN LA TIERRA Y EN EL MAR

Bermúdez Yagüe, El Niño Pirata (Ed. Prigón, 1949)
















La Vanguardia.es
Obama anunciará en breve el despliegue de 9.000 marines más en el sur de Afganistán

29/11/2009 Nueva York. (EUROPA PRESS).-
Estados Unidos anunciará en breve el despliegue de 9.000 marines más en Afganistán como parte de su nueva estrategia militar para el país asiático, según informó este sábado el diario norteamericano The Washington Post citando a un alto responsable del Gobierno de Estados Unidos.
(...)

Estos 9.000 marines serán los primeros soldados del nuevo contingente que Estados Unidos se propone desplegar en Afganistán. A la llegada de los nuevos marines le seguirá la de en torno a un millar de instructores militares del Ejército de Estados Unidos, que llegarán en febrero para impulsar la formación del Ejército y la Policía afganos, informa The Washington Post.

Nota
Casi como en los tiempos de la Armada Invencible, siguen los abordajes de los piratas y corsarios (con patente de corso*) por tierra, mar y aire ("por aire", es el elemento modernizador del abordaje antiguo, neoclásico,barroco).

*Corso.
(Del
lat. cursus, carrera).
1. m. Campaña marítima que se hace al comercio enemigo, siguiendo las leyes de la guerra.
2. m. Mar. Campaña que hacían por el mar los buques mercantes con patente de su gobierno para perseguir a los piratas o a las embarcaciones enemigas. Ir, salir a corso. Venir de corso. Patente de corso.

*Patente de corso.
1. f. Autorización que se tiene o se supone para realizar actos prohibidos a los demás.
2. f. Cédula o despacho con que el Gobierno de un Estado autorizaba a un sujeto para hacer el corso contra los enemigos de la nación.
(Diccionario de la RAE)

El suplente del cronista

2 comentarios:

Ulises dijo...

En los tiempos antiguos estaba todo más claro. Los piratas y corsarios no querían dar ejemplos de dignidad a nadie. Se jugaban la vida al abordaje, servían a éste o aquél, pero no daban lecciones a nadie de presunta moralidad.

Un aficionado a la vela

Nadal dijo...

Cuando el corsario pierde su patente, se convierte en un vil pirata que merece la horca.

Todos tenemos nuestras patentes de corso, todos podemos terminar en la horca por piratas.